Carrito

HUÉSPED DE DIEGO MORENO | EXPOSICIÓN Y FOTOLIBRO

 

 

HUÉSPED
Diego Moreno

MARTES A SÁBADO 12:00 a 19:00 horas
Entrada libre

 

Este fotolibro y exposición, a manera de álbum familiar, permiten al autor construir un presente para encontrar su lugar en el mundo y reflexionar de manera profunda sobre la fragilidad y la complejidad de la condición humana, y el tiempo hostil en el que habitamos.

 

A través de imágenes y textos Diego Moreno narra la complejidad de su historia familiar marcada por perturbadores ciclos de violencia doméstica, machismo y el apego a la religión católica.

 

Huésped ha sido desarrollado a lo largo de los últimos siete años, durante los cuales Diego ha explorado su propia identidad a través de un intenso proceso de inmersión en la fotografía como medio para vincularse con su universo familiar, creando y recreando escenas que nos permiten adentrarnos en este complejo tejido de relaciones, a la vez que van transformándose en el mismo acto fotográfico.

 

El hilo conductor del proyecto, y de la vida del autor, es la profunda complicidad y afecto en la relación con su abuela Mamá Cleme, personaje entrañable y sorprendente que participa en las fotos de este proyecto.

 

El libro Huésped incluye un texto que enriquece y expande el contenido del libro. Además, en la exposición se presentarán los textos inéditos El lobo y el polvo de estrellas y Dulce Madre.

Huésped fue publicado por INFRAMUNDO, editorial de Hydra + Fotografía, y se presenta en exposición individual por primera vez en México, ofreciendo una nueva mirada sobre este proyecto tan íntimo y profundo.

 

El lobo y el polvo de estrellas.

Nací en una ciudad rodeada de montañas, como si viviéramos dentro de una palangana. Cada vez que regresaba triste por no tener amigos en la escuela, Mamá Cleme me cantaba una canción, me cortaba peras del jardín y me contaba las increíbles historias de los seres que vivían en los cerros que se veían por la ventana de la cocina. Mamá decía que en el extremo derecho vivían las brujas, sus amigas y en el extremo izquierdo del cerro vivían los lobos, decía que estos eran muy solitarios como yo, porque a ellos no les gusta que les vean las cicatrices.

Mi padre fue el primer hombre en fundar un equipo infantil de fútbol que se llamarón ‘los lobitos’. También fue el mismo ser que cuando cumplí cinco años me dijo en el campo de fútbol que no podía querer a un niño que no sabía patear bien un balón por estar muy gordo, el cual además, no se comportaba como un varón y no era obediente como su hermano mayor. Mis padres se llenaron de miedo al saber que mi comportamiento no era el adecuado. Intuían que sería un fracaso si mi rudeza no era demostrada sin titubeos. Mi padre pensaba que el color rojo era sólo para mujeres, odiaba las flores, la voz tenue y la fragilidad en las manos. Un día sin avisar, me dejaron en la casa de Mamá Cleme y no volvieron por mí. Aun recuerdo la imagen de un niño lobo con vestimenta de fútbol, con su maleta hecha de bolsas de plástico y con sus las lagrimás impresas en el pelo de su rostro, las cuales olían a la atmosfera del lugar al que van las cosas que nos duelen.

Cuando cumplí nueve años le reclame a Mamá Cleme el por qué nunca tuve fotos de niño, me dijo que sí tenía muchas, pero que estaban en su ropero y había perdido su llave porque se las había robado un duende. También me dijo que un día mis padres y mis hermanos vendrían por mi de vuelta y sabrían quererme de algún modo. Pero mis padres fueron mis padres hasta cuando cumplí quince años.

Y de pronto un cambio distinto y radical. Una escena a una casa con padres y hermanos que se consumían por la violencia, un hogar con las paredes encriptadas de abuso y la sentencia del cuerpo que anunciaba también, una adolescencia dolorosa. Viví con mis padres cuatro años en los cuales trate de entender su furia y la violencia que profesaban. Una dinámica cíclica aprendida de una infancia rota.

Mi padre fue huérfano de afecto y su único refugio fue el alcohol, aprendió a odiar las flores y la primavera. Nunca fotografié a mi padre, pero escribiendo sobre él entendí su comportamiento y su historia. Años después, lo único que deseaba era abrazarlo, por que de Mamá Cleme también aprendí que un hogar es también un abrazo.

Huésped inició por una profunda necesidad cuando tenía trece años. Y dedique siete años para entender este proceso que transformo mi vida por completo. En los cuales exploré mi propia identidad a través de un intenso proceso de inmersión en la fotografía como un medio para vincularme con mi familia, creando escenas que me permitieron entender la violencia doméstica y esta compleja red de relaciones, mientras que, mediante el mismo acto fotográfico pude generar una imagen de mi mismo para hacer habitable un presente. Mamá Cleme siempre me hizo saber que un lobo también es frágil y entendí por mi cuenta que la infancia también es destino.

Una mañana, recluido en la cocina después de ser golpeado por mi padre. Mamá Cleme me curo y limpió las heridas con agua caliente y sal. Me sentó en el comedor y con un trapito me limpio toda la sangre del rostro, también la tristeza. En ese momento le pregunte un poco confundido: ¿Mamá Cleme, a dónde van las cosas que nos duelen? Ella solo me respondió que las cosas que nos duelen habitan siempre en nosotros, son como una bolsita de arroz que cargas para siempre, son parte de ti, no desaparecen. Pero a veces si cierras los ojos y pides al cielo muy fuerte, esa bolsita puede transformarse en polvo de estrellas.

 

Hydra + Fotografía
Tampico 33. colonia Roma Norte
Ciudad de México, CP 06700


 

Diego Moreno | (San Cristóbal de las Casas, Chiapas. México. 1992) De manera formal inició en 2012 sus estudios de fotografía en el Gimnasio de arte Chiapas. En 2014 Cursó el Diplomado en Fotonarrativa y nuevos medios becado por la asociación World Press Photo. Egresado del Seminario de fotografía Contemporánea 2015 del Centro de la Imagen y del Centro De las Artes de San Agustín, Etla, Oaxaca.

Ha recibido distintos premios alrededor del mundo como son: El Premio Iberoamericano de Fotografía POY LATAM 2019; El  Premio Internacional de la Imagen FINI 2019; El Young Talent Award de la Quinta bienal Africana de fotografía den Etiopia; El LensCulture Emerging Talent Award 2018 y la X Bienal Puebla de los Ángeles en México, 2015. Ha sido acreedor  a la Beca Jóvenes Creadores del FONCA en 2015, 2017 y al estimulo a la creación artística PECDA 2019.

Seleccionado en 2018 para representar a Latinoamérica en la quinta bienal Africana de fotografía en Etiopia. Seleccionado en 2017 por Foam Ámsterdam como Joven Talento Mexicano. Y en 2016 Nombrado como uno de los fotógrafos jóvenes más influyentes el mundo por The British Journal Of Photography en su emisión de talento en Londres, Reino Unido.

En 2018 publica su primer fotolibro titulado HUÉSPED y en 2019 publica ‘En mi mente nunca hay silencio’ ambos por la editorial Mexicana INFRAMUNDO /Hydra + Fotografía.

Su trabajo forma parte de exposiciones individuales y colectivas en México, Argentina, Uruguay, Colombia, Chile, Costa Rica, Brasil, India, Etiopia, Marruecos, Malasia, Taiwán, Israel, Italia, España, Ámsterdam, Noruega, Grecia, París, Lituania, Londres y Estados Unidos.

Además ha tenido diversas publicaciones en distintos medios Internacionales y nacionales como son: The Guardian, The British Journal Of Photography, Vogue Italia, Internazionale Magazine, Vice Magazine, LensCulture, Photo World Magazine China, FOAM, Der Greif, PHmuseum, Ashaded view on fashion, P3 Magazine, Blink Magazine, The sun, BuzzFeed, FutureShoots, Dodho Magazine, Dienach Magazine, Burn Magazine, The Culture Trip, Joia Magazine, Revista Tierra Adentro, Cuartoscuro Estepaís entre otras.

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