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Paul Kooiker

Sunday, Paul Kooiker. Editorial Van Zoetendaal, 2011

 

CONOCE MÁS SOBRE LA OBRA DE PAUL KOOIKER

Te compartimos extractos de varios artículos sobre su obra.

 

Nude Animal Cigar, Paul Kooiker. Art Paper Editions, 2015

 

Paul Kooiker

Nude Animal Cigar (Desnudo Animal Gigarro)

 

Paul Kooiker es uno de los fotógrafos conceptuales más interesantes que trabajan actualmente en los Países Bajos. Aunque su trabajo consiste completamente en imágenes fotográficas, no es tanto un fotógrafo, sino un escultor y un artista de instalación. Su fascinación por temas intrigantes como el voyeurismo, la inocencia y los clichés lo lleva a construir colecciones ficticias de imágenes de origen, sujetos y significado extremadamente inciertos. En su última instalación, Nude Animal Cigar, creada por invitación del Museo de Fotografía de La Haya, Kooiker repasa su carrera de veinte años en las artes visuales. El resultado es una serie desconcertante de doscientas obras fotográficas, en las que imágenes de desnudos y de animales se entremezclan con primeros planos de los incontables cigarros que ha fumado en su estudio a lo largo de los años.

 

Nude Animal Cigar, Paul Kooiker. Art Paper Editions, 2015

 

Paul Kooiker no está interesado en crear la imagen fotográfica perfecta. El valor de su trabajo no radica en sus fotografías individuales (que a veces están sobreexpuestas, borrosas por el movimiento de la cámara o granuladas), sino en lo que hace con ellas en la postproducción: el proceso posterior de selección y manipulación. En la fase inicial de su proceso creativo, es un fotógrafo deliberadamente “malo”, produciendo una masa de material exploratorio que a menudo se extiende a cientos de imágenes. Luego aborda este material como un artista visual, creando ‘colecciones’ en forma de instalaciones tridimensionales y álbumes de fotos. Estas colecciones ficticias parecen haber sido encontradas en algún lugar o han aparecido en una antigua maleta abandonada durante décadas en un desván. Para garantizar su credibilidad, Kooiker presta una atención meticulosa a la coherencia interna de forma y estilo. Esto contrasta fuertemente con el contenido de sus series, que a menudo son enigmáticas y vagamente inquietantes.

http://www.fotomuseumdenhaag.nl/en/exhibitions/paul-kooiker

 

 

Nude Animal Cigar, Paul Kooiker. Art Paper Editions, 2015

 

PRÓXIMA EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA

DE PAUL KOOIKER

OMU Photo Museum Antwerpen | 29.06.2018 – 07.10.2018.

 

El trabajo de Paul Kooiker a menudo se centra en el desnudo femenino, que también es uno de los muchos clichés que suelen asociarse con el trabajo de Peter Paul Rubens. Kooiker, sin embargo, con sus imágenes quiere contar más acerca del espectador, que sobre su modelo. Sus imágenes convierten a todos en un voyeur. Piensas que estás mirando algo que no estaba destinado a tus ojos. ¿O tal vez lo estaba? En la exposición Kooiker está inspirado en el Barroco, durante la época de Rubens y Rembrandt, para esta exposición.

Voyeurismo
El trabajo de Paul Kooiker trata sobre “mirar”, sobre el voyeurismo, sobre la vergüenza y la distancia. Él parte de la tradición antigua, de preguntas sobre la relación entre el artista y su modelo. Sus series obsesivas puede ser confusas, humillantes, desestabilizadoras e invalidantes. Cuestionan su posición como fotógrafo, hacen preguntas sobre el espectador y sobre cómo Kooiker mira a su sujeto.

 

Nude Animal Cigar, Paul Kooiker. Art Paper Editions, 2015


El desnudo en las artes
Kooiker
ha estado creando imágenes dentro de la tradición del desnudo en las artes durante muchos años, desarrollando su propia aberrante historia del arte. Para el proyecto de esta retrospectiva, acordó desviar su mirada, una vez – solo por esta vez -, hacia el barroco de los siglos XVII y XVIII, el Barroco de Rubens y Rembrandt.

https://www.visitantwerpen.be/en/barok/paul-kooiker-en

 

Sunday, Paul Kooiker. Editorial Van Zoetendaal, 2011

 

Sunday

Ensayo por Brad Feuerhelm

1000 Words Magazine

 

El trabajo del fotógrafo holandés Paul Kooiker ocupa un peculiar espacio limítrofe entre el legendario cineasta David Lynch y el surrealista Hans Bellmer. Sin embargo, afirma que no apela a referencias directas de los antes mencionados. En cuanto a la inspiración, es “solo la vida misma”, dice.
Sin embargo, su exuberante y vívido uso del tecnicolor es fuente de falsas nostalgias, un anacronismo que resulta en una especie de nuevo noir. Tal paleta evoca la membrana de un ojo empapado de miel, parpadeando en la ardiente luz del sol en un día brillante. Cuando se vuelve a abrir el ojo, el color parece drenado, pero luego comienza a materializarse nuevamente en tonos de pantone que resuenan con intensidad. Es un efecto que optimiza la evocación de una memoria que quizás solo hayamos visto en una película.

Respecto a Hans Bellmer, el trabajo toma en cuenta la repetición y la forma escultural femenina, aunque desencarnada. “En general, no me interesa la imagen única”, explica Kooiker. “Me gusta mostrar el estudio de un proyecto. En primera instancia, el trabajo está hecho para el libro, la secuencia de páginas y los pequeños cambios del modelo tienen un buen ritmo, en una exposición tendría una forma distinta de construir la secuencia”.

 

Sunday, Paul Kooiker. Editorial Van Zoetendaal, 2011

 

El trabajo de Kookier, en cierto sentido, eleva su modelo al nivel del arte en la forma de una naturaleza muerta. (“Ella podría ser un objeto en lugar de una mujer”, observa Kooiker). Al mismo tiempo, el basamento escultórico sobre el que se fotografía el cuerpo de la mujer y desde el que es vista desde múltiples ángulos casi representa una suerte de ejercicio de varios fotógrafos trabajando al mismo tiempo en una sesión de práctica “amateur”, apartados de sus familias. Kooiker da fe de esto: “Este elemento de lo amateur (aficionado) que contiene la fotografía es aparente en todo mi trabajo”.

Los elementos eróticos permanecen en su lugar, pero las imágenes están lejos de ser explícitas debido a que los genitales representados. Tampoco existen las incursiones complicadas acerca de la identidad de la modelo ya que su cara está casi siempre ofuscada. Si bien tenemos al menos la suerte de escapar del problema de la edad modelo, el tema de la serie Sunday también recuerda a las mujeres de la serie Earthly Bodies (Cuerpos terrenales) de Irving Penn. Tanto Penn como Kooiker blanquean los modelos creando una sugerencia algo fantasmal. También hay un atisvo de Bill Brandt en estas distorsiones. También de André Kertesz. Como vemos, estas imágenes se ubican dentro de la tradición de cierta sensibilidad europea.

También existe la noción de que ellas iluminan un rincón de la mente de Kooiker sobre el que el autor está siendo increíblemente honesto. Uno también podría decir lo opuesto. Las imágenes se podrían leer como formas de explotación de una forma muy específica práctica de creación artística masculina, heterosexual y europea. Podría ser que el factor de objetivación y la pérdida de control a través de las poses de la modelo entren en conflicto con su intento de presentarla claramente fuera de la reorganización libidinal de la carne femenina repetida al infinito y siempre en espacios reducidos. No sería una evaluación injusta, pero el potencial no es tan resistente como el artista podría desear.

 

Sunday, Paul Kooiker. Editorial Van Zoetendaal, 2011

 

A pesar de sus sutiles matices, provocan y provocarán una reacción por parte de su audiencia. Más allá del enfrentamiento inicial con el gran formato del trabajo y el efecto de satirización del color, lo dejan a uno cuestionando el patrón y su insistencia en el cuerpo y el cuerpo politizado dentro de la tradición del arte y la cultura contemporáneos en la actualidad.

En posteriores conversaciones con el artista acerca de estos temas, Kooiker refuta la sugerencia de que el uso de una mujer más voluptuosa podría basarse en el formalismo de su trabajo, o en el hecho de que con una forma más grande y más suave, podría ser potencialmente más fácil producir una nueva naturaleza muerta. Tampoco tiene que ver, dice, simplemente con la modelo particular que estuvo disponible el día de las tomas. “Esta es una modelo muy especial”, dice. “Ella entiende lo que quiero. ¿Por qué usé una modelo más grande para esta serie? No puedo responder esto directamente. También es un misterio para mí”.

Asimismo, opta por no explicar sus intenciones – para bien o para mal. Incluso ha dicho que ser consciente al tomar las fotos de que el sujeto femenino debería ser examinado de una determinada manera llevando su significado al límite sin explotarlo, no es algo que a él le concierne. Claramente, sin embargo, la noción de lo abyecto no está perdida en Kooiker. Habla de su temprano interés en la fotografía médica que resultó en su fotolibro Utrecht Goitre – una increíble selección de imágenes históricas únicas de una clínica de patología en Utrecht reunidas junto a sus propias fotografías que muestran características extrañas pero no poco comunes como marcas de nacimiento y lunares, talones agrietados y calvicie. Los grandes temas de lo grotesco y lo abyecto son, por supuesto, formas válidas de moneda artística y la forma específica de voyeurismo de Kooiker remonta ciertas verdades incómodas.

 

Sunday, Paul Kooiker. Editorial Van Zoetendaal, 2011

 

Hay tensiones intermitentes entre la subjetividad y la objetividad, la belleza y la fealdad, la seducción y el choque, observar y ser observado, que residen en toda la imagen. El trabajo de Kooiker es una revelación de que la obsesión y la búsqueda de imágenes de proyecciones personales, casi oblicuas y cotidianas, para crear una atmósfera de incertidumbre, tienen el valor de la identidad que asume dentro de esta serie. El cuestionamiento del trabajo se vuelve reflexivo. Obliga al público a pensar y lleva a preguntas dirigidas a nosotros mismos, a nuestras percepciones de la forma humana, de las mujeres, del “otro” y de nuestras propias nostálgicas forzadas creadas por el color o las percepciones sensoriales del sonido o el olfato.

 


Paul Kooiker (1964) nació en Rotterdam. Estudió en la Royal Academy of Arts en La Haya y en la Rijksakademie van Beeldende Kunsten en Amsterdam. Desde 1995, enseña en la Academia Gerrit Rietveld en Amsterdam. En 1996 ganó el Prix de Rome y en 2009 fue galardonado con el A. Roland Holst Prize. El trabajo de Paul Kooiker ha sido ampliamente exhibido, incluyendo exposiciones colectivas en la Maison Européene de la photographie, París; Fotohof, Salzburgo; Museo de Arte Kumho, Seúl; Arsenale Novissimo, Venecia; Colección Zabludowicz, Londres. Sus exposiciones individuales desde 1996 incluyen las realizadas en Kunsthal, Rotterdam; Vleeshal, Middelburg; James Cohan Gallery, Nueva York; Fries Museum, Leeuwarden, Foam Fotografiemuseum, Amsterdam; Gemeentemuseum, La Haya; Museo Boijmans van Beuningen, Rotterdam. Paul Kooiker ha publicado varios libros: Utrecht Goitre (1999), Hunting and Fishing (1999), Showground (2004), Seminar (2006), Room Service (2008), Crush (2009), Sunday (2011) y Heaven (2012) . Entre 2007 y 2009 publicó catorce números de Archivo, un diario fotográfico bimestral curado por él y el galerista Willem van Zoetendaal. 

http://www.1000wordsmag.com/paul-kooiker%E2%80%A8/

 

 

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