Carrito

Ramon Pez: diseño audaz y procesos colaborativos

 
Ponte City, Mikhael Subotzky and Patrick Waterhouse, Steidl, 2014, Diseño Ramon Pez

En el medio de los fotolibros, el diseñador Ramon Pez (Italia/España) ha construido un lugar especial.
Cuando Ramón Reverté trajo The Afronauts, libro casi mítico ya, a una clase, todos queríamos tocar, pasar sus páginas impresas sobre el papel de envolver quesos en España, tocar la liga que Cristina colocó manualmente en cada ejemplar, ver las fotografías cargadas de sentido del humor, y escuchar la historia que Ramón contaba sobre cómo se realizó el libro, entre anécdotas divertidas y una seductora descripción sobre una manera libre y audaz de hacer libros.

The Afronauts se convirtió rápidamente en un éxito internacional, proyectando a los fotolibros a una nueva forma de experimentación y juego. Un sello que caracteriza a Ramon Pez, quien ha desarrollado numerosos fotolibros, variados en concepto, formas, materiales y diseño, lo que ha hecho a cada uno especial y coherente al contenido de la obra.

Cuando en 2015 planeamos la primera edición del programa de HYDRA+FOTOLIBROS y preguntamos a Ramón Reverté, a Horacio Fernández y a otras personas, a qué diseñadores sería importante invitar, todos coincidieron en Ramon Pez. Hoy estamos a unos días para que venga por segunda vez a dar un taller en México.

Entre aquel primer acercamiento a Ramon Pez y este, su segundo taller en el programa Hydra ´+ Fotolibros, este increíble diseñador ha acumulado varios premios al mejor fotolibro a nivel internacional, como es el caso del libro Libyan Sugar del fotógrafo Michael Christopher Brown, publicado por Twin Palms, y que ganó el Paris Photo First Photobook Award en el 2016.

Para quienes no conocen personalmente a Ramon Pez, su figura resulta un tanto enigmática. Buscando en la red al primero lugar al que llegamos es a su página www.ramopez.com y nos encontramos con este texto:

Damos un click, entramos a Colors magazine, y el misterio se vuelve más interesante.

“Después de tres años rescatando personas y escalando montañas como soldado de la armada italiana en los Alpes, Ramon empezó a estudiar diseño gráfico en 2000. Se graduó con un título en comunicaciones visuales y multimedia por la Universidad de Venecia en 2003. Ese mismo año Ramon empezó a colaborar con Fabrica y La Granja Studio, y conoció a Paolo Vetta, su mentor y el fundador de Tassinari Vetta studio.

En 2005 Ramon se mudó a Barcelona donde, otra vez para La Granja, desarrolló diferentes proyectos de diseño de exposiciones mientras preparaba su tesis para un Masters en Artes (que nunca terminó). Desde 2006, Ramon ha trabajado como diseñador gráfico independiente, dividiendo su tiempo entre proyectos editoriales, campañas de comunicación, ilustración y video. Su última obsesión es la impresión de pantalla.

Ramon regresó a Fabrica en enero de 2012 para convertirse en director de Colors Magazine.

En 2012 Pez fundó, junto con Laia Abril, un “Equipo para hacer libros”, diseñando, editando y produciendo The Afronauts. El equipo también creó el muy reconocido libro The Epilogue (Dewi Lewis, 2014) y hace poco presentaron un nuevo libro sobre una serie acerca de los usuarios de las cámaras sex-webcam Tediousphilia (Musée de l’Elysée).

Seguimos buscando y nos topamos con esto:

Ramon Pez es el director de arte de Colors magazine y un hacedor de libros. Su procedencia combina el diseño y las artes visuales con la publicaciones ilustradas underground. Pez está particularmente interesado en proyectos donde las historias y estructuras narrativas mezclan diferentes medios. Sus proyectos más recientes son : Ponte City (Steidl, 2014), The Brightest Light Runs Too Fast (Editions Bessard, 2014) y Back to the Future (autopublicado, 2014). En 2012 Pez fundó, junto con Laia Abril, un “Equipo para hacer libros”, diseñando, editando y produciendo The Afronauts. El equipo también creó el muy reconocido libro The Epilogue (Dewi Lewis, 2014) y hace poco presentaron un nuevo libro sobre una serie acerca de los usuarios de las cámaras sex-webcam Tediousphilia (Musée de l’Elysée).

Y si esa liga nos conduce a:

Tediousphilia, Laia Abril, Musée de l’Elysée, Lausanne, 2014

Tediousphilia  “Miles de jóvenes parejas en cada esquina del planeta están iniciando negocios, de forma rápida y sencilla, desde el confort de sus propios dormitorios. Los miembros de la “Generación del Facebook”, usualmente desempleados, afectados por la desesperanza de la crisis de nuestro tiempo, y sin temor a exponer su intimidad por unos cuantos dólares por semana; estas parejas de empresarios ofrecen espectáculos de sexo en línea. Sus pep-shows virtuales a demanda pueden ser encontrados en diferentes páginas en la red, donde los puedes mirar esperando “listos para tener sexo para ti” en transmisión en vivo, hasta el momento en que tu desees pagar por la acción.

La proyección Tediousphilia es un proyecto multimedia en colaboración con el director de arte Ramon Pez, basada en series fotográficas que documentan el aburrimiento y tedio que sufren las parejas que se dedican al sexo para las cámaras web caseras en los tiempos detenidos, de espera antes de los momentos del sexo en la no-tan-virtual vida paralela.

Ramon Pez es conocido y reconocido por su trayectoria como director de arte, editor y diseñador de algunos de los fotolibros más importantes que se han editado en los últimos años, entre los que destacan Ponte City y The Ephilogue.

Su formación, la cual combina el diseño y las artes visuales, le ha permitido experimentar y establecer diversos procesos creativos basados en la colaboración en las que enfatiza la importancia de cada una de las etapas de producción que conlleva producir un fotolibro, destacando de manera particular el diseño y la puesta en página, y logrando establecer una dinámica de trabajo particularmente enriquecedora y creativa.

El trabajo colaborativo es una de las apuestas de Ramon para que un buen fotolibro tome su cauce. Pez se ha vuelto reconocido por su labor en equipo con los fotógrafos y otros miembros que colaboran en el proceso del desarrollo de fotolibros.

“En cada proyecto adaptamos nuestras habilidades, responsabilidades, investigación, y motivación, dependiendo de los que pensamos que cada proyecto necesita”- comentan Laia Abril y Ramon Pez en una entrevista en el PhotoBook Review de Aperture #9- “Nuestro proceso se basa en investigar continuamente cada aspecto de la edición. Encontramos inspiración y las respuestas para las dificultades de cada proyecto buscando nuevas formas de estructuras narrativas”, escribe Laia Abril.

Ramon Pez comenta “Si un fotógrafo sabe como hacer una buena edición, y llega con un concepto claro del libro, sigue siendo interesante colaborar y crear una lluvia de ideas para desarrollar nuevas propuestas. Con The Epilogue, Laia ya estaba dándole forma al proyecto incluso antes de iniciar con la toma de fotografías, lo que realmente hace una diferencia al ayudar a estructurar el libro-la edición en este caso, es igual al concepto y la historia”.

© The Afronauts, Cristina de Middel


Cristina de Middel comenta en una entrevista sobre el proceso de trabajo en The Afronauts:

Pregunta del entrevistador: “En la realización del libro la dirección de arte corre a cargo de Ramon Pez y Laia Abril, y la edición la ha llevado también Laia. ¿Puedes explicar como desarrollasteis el libro y que jerarquías tenías establecidas entre vosotros para la toma de decisiones? ¿Qué influencia crees que ha tenido el hecho de los tres seáis muy amigos para la realización del libro?”

“No utilizaría la palabra jerarquía para referirme a la relación que construimos durante ese periodo. Creo que todo fue muy bien porque cada uno respetó el espacio de los demás pero al mismo tiempo podíamos dar nuestra opinión o hacer sugerencias. Creo que todos fuimos muy flexibles y se convirtió en algo parecido a un juego, porque todo era posible. No nos asustaba proponer ideas descabelladas y los resultados que obtuvimos fueron tan emocionantes que creo que mantendremos esa filosofía para el próximo proyecto.

El fotolibro es una obra en la que, sin duda, lo importante es el contenido fotográfico pero en la que interviene el diseño, el texto (si lo hay) el grafismo, la tipografía, la impresión, que sin dejar de ser complementarios, también son decisivos.

Para alcanzar los mejores resultados deben tomarse las mejores decisiones en cuanto a diseño edición, los papeles, técnicas  de  impresión,  posibilidades  de  encuadernación, etc.”


Estos elementos son centrales al programa de HYDRA+FOTOLIBROS. Durante años el diseño se volvió protagónico en la realización de proyectos editoriales, y en muchas ocasiones pasaba a un primer plano frente a la misma obra del autor, cuyas fotografías, pinturas, ilustraciones, etc., pasaban a un tercer plano y para convertirse en objetos que los libros meramente reproducían. O bien el diseño era tan rígido y poco fluido que las publicaciones se volvían acartonados catálogos.

El auge y la proyección por la cual atraviesa el fotolibro a nivel internacional obedece, sin duda, a diversos factores que han creado las sinergias óptimas para que esto suceda.

Si bien es cierto que para que un fotolibro sea exitoso se necesita un trabajo visual potente, hay otros factores que son claves para su posicionamiento sea una consecuencia. Edición, diseño e impresión son algunas las piezas claves que han contribuido a que cada vez un mayor número de festivales, editoriales y encuentros entorno a la fotografía dedican diversas actividades y premios al fotolibro.

En los últimos años los avances en la tecnología han cambiado la forma en que producimos y circulamos la fotografía. Cada vez más autores hacen de la fotografía el medio con el que se comunican y construyen su obra. Todo ello, aunado al desarrollo de nuevas y más baratas formas de impresión, y a una falta de espacios de exposición, han convertido al fotolibro en un medio ideal para dar salida a la obra.

Computadoras, cámaras, impresoras y otros equipos brindan una nueva independencia a quien desea realizar un libro. Aparecen plataformas digitales para hacer libros a demanda y sistemas de impresión que permiten hacer libros en tirajes cortos con costos menos elevados.

Este nuevo panorama transforma el papel tradicional de editores, diseñadores y autores. Para hacer un libro ahora hay diferentes estrategias que se pueden seguir según las necesidades y deseos del autor.

Sin duda, uno de los escenarios ideales es un trabajo de colaboración entre aquellos quienes participan en la creación de un fotolibro. Y es en este terreno donde se abre un espacio particularmente interesante que rompe con las estructuras a las que en muchos sentidos estábamos acostumbrados, permitiendo que nuevas formas de trabajo y colaboración generen nuevos discursos.

En Hydra+Fotolibros nos interesa ofrecer a quienes participan en los talleres una perspectiva sobre estas diferentes formas de trabajo en el desarrollo de una obra en forma de libro. La colaboración y el diálogo como una manera de tomar una postura frente al tiempo en que vivimos. Hacer del libro una manera de explorar el medio de la fotografía, de reflexionar sobre el arte y el mundo a partir de una práctica más libre, autogestiva e independiente.


Algunos fotolibros en los que ha trabajado Ramon Pez

The Afronauts, photographs by Cristina De Middel


The Afronauts

El libro Afronautas de Cristina de Middel recrea un excéntrico programa espacial dirigido en 1964 por un profesor de secundaria zambiano, que sin demasiado éxito, buscó financiación y entrenó a unos cuantos lugareños y a un gato para mandarlos al espacio. Para ello el libro incluye, además de las fotografías realizadas por De Middel, supuestos facsímiles de diferentes documentos, fotografías de archivo y preciosos dibujos realizados por la autora.

Se trata de una publicación de una factura impecable, financiado en parte gracias al programa de exposiciones de la Sala Kursala de la Universidad de Cádiz y al dinero que destinan a la producción de catálogos para dichas exposiciones. Y por otro lado, a la inversión económica de la propia autora.

El libro fue seleccionado como uno de los veinte Mejores Primeros Libros del premio que convocan Paris Photo y Aperture y fue parte de las listas de los mejores libros del año 2013. Con The Afronauts Cristina fue nominada para el prestigioso Deutsche Börse Prize 2013 junto a otros destacados innovadores fotógrafos como son Mishka Henner, Adam Broomberg & Oliver Chanarin y Chris Killip.


Ponte City, Mikhael Subotzky and Patrick Waterhouse, Steidl, 2014, Diseño Ramon Pez


Ponte City

Ponte City, es un fotolibro de Mikhael Subotzky y Patrick Waterhouse, diseñado por Ramon Pez.
Ponte City fue reconocido con el Premio Deutsche Börse de Fotografía 2015. En el los fotógrafos Mikhael Subotzky y Patrick Waterhouse documentan el ascenso y la caída de los rascacielos residenciales más altos de África. “Este proyecto es de largo recorrido y creativamente ambicioso, también sirve como una inmejorable metáfora sobre la sociedad sudafricana y su transición desde el Apartheid a la era post-Apartheid, aunque lo más importante es que investiga temas más amplios, en este caso, relacionados con los actuales movimientos globales de migración de personas” apunta Brett Rogers, director de The Photographers´Gallery en Londres, cuando el premio fue revelado.

En 2015, el jurado del Deutsche Börse Photography Prize estuvo integrado por Chris Boot, director ejecutivo de la Aperture Foundation, la artista holandesa Rineke Dijkstra, Peter Gorschlüter, subdirector del MMK, Museum für Moderne Kunst, y Anne Marie Beckmann, comisaria de la Art Collection Deutsche Börse.


The Epilogue, Laia Abril, Dewi Lewis 2014, Diseño Ramon Pez


The Epilogue

“Un epílogo es aquello que a veces viene al final de una novela, una suerte de capítulo extra, que permite al lector curioso enterarse qué ha sido de los protagonistas del libro. Laia Abril respeta al pie de la letra esta definición en su primera publicación con la editorial Dewi Lewis.

“La historia que de la que es epílogo The Epilogue es la vida y muerte de Cammy Robinson, una joven mujer de Estados Unidos que murió a causa de la bulimia en 2005 a la edad de 26 años. La fotógrafa no conoció a Cammy, y el proyecto se desarrolló ocho años después de su muerte. Esto quiere decir que, para poder contar la historia, Laia Abril no tuvo otra opción que usar a quién y qué había quedado, refiriéndose a los miembros de la familia y los amigos que la sobrevivieron, así como los objetos y documentos que pudieran ser pertinentes a su historia.

Cualquier historia narrada fotográficamente es por esencia subjetiva. Es la visión y comprensión de una persona de una situación. Esta noción va un paso más allá en este caso por el hecho de que la autora no está traduciendo lo que experimentó de primera mano, pero está transmitiendo/traduciendo las experiencia de testigos de primera mano. Es esta multiplicidad de subjetividades la que da al proyecto su validez e impacto. Es porque la madre, el padre, los amigos, la tía, etc., cuentan sus propias historias acerca del último periodo de vida de Cammy, que el espectador logra entender la increíble complejidad de lo que es la bulimia y cómo puede afectar el microcosmos familiar. El libro deja al lector la responsabilidad de sacar sus propias conclusiones.“

The Epilogue está compuesto por tres capítulos , cada uno de ellos definido por una fecha. El primer capítulo se enfoca en como la vida de la familia Robinson se desarrolla años después de la muerte de Cammy. Es en el presente, con el hecho inconcebible de que la vida continúa. Regresamos a la definición de un epílogo, lo que sucede después de que la historia termina: si la historia de Cammy terminó, la de su familia continúa, a pesar de lo insoportable que resulte este hecho para ellos. Simples, tristes y hermosos retratos de los miembros de la familia le dan cuerpo a sus testimonios. Capítulo dos es un flash back en el tiempo y nos cuenta sobre el personaje principal de esta historia: Cammy. El título del capítulo es su cumpleaños. Por supuesto esta reconstrucción tiene cierta flexibilidad, lo que permite que diferentes tipos de contenidos se desplieguen juntos en el libro. Seguimos su vida desde sus primeros días hasta el muy difícil periodo de su preparatoria cuando tiene sobre peso y es algo como un paria, hasta sus años de universidad, donde su condición toma una forma diferente y pierde su peso y su salud, hasta su historia de amor final. El último capítulo de tres desplegables trata la muerte de Cammy. La complejidad del contenido es trasladado en una manera que es a la vez fácil de captar todavía muy atractiva (Oh las páginas doblemente dobladas!). Puesto de forma simple, el libro pide que se juegue con él, El diseño del libro, realizado por Laia Abril y Ramon Pez,  combina una formación de diferentes fuentes de materiales: entrevistas con la familia y amigos de Cammy (que permanecen los suficientemente cortos para no reprender al lector, pero suficientemente confrontantes para enfatizar las discrepancias de cómo cada personaje puede haber percibido ciertos momentos), imágenes antiguas y objetos (re fotografiados sobre un lienzo blanco como fondo) y fotos originales. Esta combinación de fuentes coloca al espectador en la posición de un detective que tiene que recrear una historia que sucedió hace mucho tiempo y que solamente puede ser reconstruida mediante estas piezas de evidencia: una pelota inflable desinflada, un historial médico, una carta de su hermano, fotos de fiestas, etc… “


Continúa el artículo: “Pez ha logrado exitosamente un juego similar al hacer encajar fuentes de diferente naturaleza en Ponte City, proyecto de Mikhael Subotzky y Patrick Waterhouse publicado en 2014 por Steidl. Todos los libros que se relacionan con la publicación del excelente Raised by wolves de Jim Goldberg publicado por Scalo en 1995. En esta narración sobre niños que viven en Los Ángeles y San Francisco después de huir de sus hogares, el autor mezcla de una forma similar objetos (retratados en el estudio), testimonios (orales y escritos), imágenes encontradas y fotos originales.

The Epilogue cuenta una historia mucho más simple que estos dos últimos ejemplos, la historia de una solitaria muchacha que se sentía diferente al resto de su familia, quizás inadecuada, quien pronto trasladó sus problemas emocionales en subir de peso (225 libras) hasta que balanceó sus atracones con purgas, que la redujeron a la mitad de su peso (120 libras) y la llevaron a una serie de ataques la corazón y convulsiones hasta que uno del que ya no se recuperó. Esta historia es específica y brutalmente honesta. Y al ser así, paradójicamente gana un eco bastante universal para la gente que puede estar enfrentándose a desórdenes alimenticios en su familia o círculo cercano de amigos.“

Continúa diciendo Laia Abril en esta entrevista: “Ramon Pez y yo empezamos un “equipo para hacer libros” en 2012, haciendo el diseño, la edición y producción de The Afronauts, seguido por Thinspiration fanzine y más recientemente Tediousphilia. También trabajé con él por casi 3 años en la revista COLORS, donde yo era una de las fotógrafas del equipo y asistente de edición de fotografía mientras él era el director de arte. Además de ser el director de arte, Pez tiene un amplio conocimientos de fotografía y narrativa visual, así que comprendió perfectamente la intención de esta historia.

Nuestro proceso de trabajo es bastante similar en cada proyecto: primero estudiamos y examinamos todo el material y encontramos una estructura narrativa que funcione para narrar la historia.


Después la documentación y la investigación es enorme para lograr encontrar los materiales y la forma del objeto, el cual nos va a permitir contar ese tipo de historia. Para esa parte del proceso también obtuvimos inspiración en los diarios, de álbumes genealógicos, de reportes sicológicos, documentos de investigación, una selección específica de películas norteamericanas de los 80´s buscando atmósferas geo-demográficas similares, canciones country, cualquier cosa que pudiera ayudarnos a sugerir al lector el tipo de entorno en el que la historia de Cammy se desenvolvía y hacer a la gente involucrarse con las diferentes emociones que la historia podría evocar en ellos.
 

El proceso de edición fue un elemento clave porque yo literalmente tenia cajas de sus cosas. Obviamente como fotógrafo quieres entrar en cada detalle, piensas que todo es esencial para hacer a la gente entender, pero esta es la parte más ardua de nuestro trabajo: explicar y hacer a la gente involucrarse todo lo posible con una cantidad mínima de información necesaria para dejar suficiente espacio a la propia interpretación de los lectores. Era importante tener un balance ente las historias de la familia de Cammy y su propio proceso de duelo, la correcta reconstrucción del tiempo de vida, todos los aspectos de la batalla de la bulimia, los diferentes factores desencadenantes… y todo ello sin aplicar mi opinión en el libro, dado que no soy nadie para juzgar. Pero al mismo tiempo, yo necesitaba sumergirme en los momentos más oscuros respetando la memoria familiar.
En términos puros de diseño (y por supuesto de narrativa visual) teníamos el gran reto con la composición del texto y la fotografía. El texto era esencial, pero de nuevo el ritmo del libro era muy importante, así que al final siempre era cosa de encontrar el balance adecuado entre el contenido y el flujo narrativa. Finalmente era esencial encontrar una traducción de la narrativa en el diseño y un excelente ejemplo de eso podría ser cómo logramos realzar los cuatro “momentos de ruptura” de la vida de Cammy (dos ataques al corazón y dos convulsiones) al “romper el libro” con cuatro despegables especiales que ayudan a parar al lector cuando lo necesitábamos.


El libro no hubiera sido posible sin la libertad, confianza y apoyo que tuvimos de Dewi Lewis desde el primer día; nos dejaba a cardo del diseño y la producción del libro. Estaba muy interesado desde el inicio después de solo ver unas cuantas imágenes y escuchar la historia. Unos meses después, le enseñamos una maqueta bastante avanzada. Durante los siguientes 6 a 8 meses trabajamos muy intensamente y nos reunimos con él un par de veces en Venecia para mostrarle la evolución y producción. Pero, como dije, nos dio 100% de libertad y confianza. También comprendió que el proyecto era una pieza de investigación/documentación, lo cual yo deseaba mantener como viable para accede a la mayor cantidad de gente posible. Fue solamente al estar en el proceso de impresión, que me di cuenta cuán rápido había sido todo el proceso. De la tomas fotográficas a la impresión, solo había pasado un año. La idea de este capítulo de mis series había estado en mi cabeza por dos años, la investigación tomó dos meses, pero el verdadero hacer el libro fue bastante rápido”.


Del artículo Book of the Week: A Pick by Baptiste Lignel en PHOTOEYE BLOG. 11 de noviembre, 2014


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