DEMOLICIÓN
VERONIQUE CHAPUY

17/05/2020

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Esta obra reflexiona sobre el espacio y la memoria a través de proyecciones en la casa, ahora abandonada, en la que creció la autora. Las proyecciones escenifican una crónica de fantasmagorías en la frontera que confronta la ficción con la realidad, resignificando la memoria, la vida y la muerte. 

El fotolibro Demolición fue desarrollado por Veronique Chapuy en el programa Incubadora de Fotolibros de Hydra + Fotografía, y publicado en 2018 por INFRAMUNDO, nuestro nuevo sello editorial. 

A partir del libro, ahora se presenta Demolición como exposición individual, donde la puesta en escena abre nuevas posibilidades narrativas de la obra a través del uso de otros medios.

DEMOLICIÓN
Joan Fontcuberta

Me interesa vincular por que de repente una autora como Veronique Chapuy hace esta propuesta. 

No puedo mas que echar agua a mi molino y recuperar ciertos argumentos sobre la situación de la creación visual en estos momentos, la creación fotográfica en particular, que se ve evolucionando hacia una etapa que yo tentativamente llamo postfotografica y que caracteriza por una serie de transformaciones, una metamorfosis, no tanto tecnológica, como sociológica y antropológica. Hoy la imagen ya no representa para nosotros lo que representaba en el siglo XIX, han pasado casi dos siglos y es lógico que haya un acomodo de la funcionalidad que la Imagen significa para nosotros. 

Una de las características de esta postfotografía es, por un lado, la proliferación de imágenes, su masificación que casi nos satura el horizonte y nos sumerge ahogándonos en su magma de imágenes muchas veces insustanciales, pero por otro lado otro aspecto que es la desmaterialización de la imagen, es decir, la imagen pierde su cuerpo, por lo tanto, esa capacidad mágica de interactuar con los otros.  

Como reacciones a esta situación, se producen muchos caminos, muchos derroteros, que emprenden la creación fotográfica. Ahora por ejemplo el interés en lo residual, los vestigios, como una despedida y un homenaje a la fotografía que fue, a la fotografía que todavía encontramos pero que esta tendiendo a esa disolución a esa desaparición. Otro efecto, un interés de repente por todo lo que es la fotografía vernácula, la fotografía popular, aquellos usos de la imagen no necesariamente canonizados por los museos, por los expertos, por los historiadores etc.
De repente nos damos cuenta de que, en su frescura, en su espontaneidad, toda esa evolución fotográfica tiene mucho sentido. 

Y ahí precisamente cobra un peso especifico propio el álbum de fotografías familiares. El álbum familiar viene a ser un talismán, una piedra angular, de muchos proyectos importantísimos que se están haciendo ahora. En parte por ese apego a lo natural, pero sobre todo por que ese tipo de fotografía nos remite a la memoria, nos remite al pasado, nos remite a la supervivencia de una vida anterior de la que sigues siendo testigo. Ese álbum de familia hoy esta también en desaparición, cuantas veces nuestras imágenes hoy son conducidas a una tarjeta SIM, a un celular, a la nube como a un disco duro, ¿no? Pone evidentemente en los peligros que acarrea la fragilidad de estos soportes. Yo temo que las generaciones del futuro no van a tener como nosotros tuvimos, una memoria grafica de nuestro pasado, ya que esos soportes son muy vulnerables, esos soportes pueden perderse en definitiva malograr todo lo que es el testimonio de esas vidas.

En el caso de Veronique, va a buscar a esa cueva de Alibaba que son las fotografías personales, las fotografías familiares, para hacer un acto que podríamos considerar de resiliencia, es decir de recuperación, casi de un exorcismo, yo lo veo como una búsqueda de unos fantasmas o de las sombras de unos fantasmas. De unas fantasmagorías en un acabe hasta cierto punto gótico, son imágenes muy oscuras, son imágenes tenebrosas, son imágenes que nos hablan pues de una ensoñación, pero también de una pesadilla. 
Una pesadilla a la que este trabajo le sirve para exorcizar, para de alguna manera hacer un ajuste de cuentas con esas vivencias que nos remiten a la muerte, al sufrimiento, al dolor, es decir, es una manera de superar hasta cierto punto un duelo. 

Y lo hace de una manera que a mi me recuerda la técnica del Kintsugi japonés que consiste en el hecho de que de repente se rompe una taza de porcelana y en vez de desecharla, lo que se hace es recomponerla en un rompecabezas, pero no disimulando las cicatrices si no precisamente marcándolas con una resina de oro que todavía les da mayor valor. 

Entonces esa técnica viene a ser como una puesta en relieve de las cicatrices como experiencia de vida, en las civilizaciones occidentales tendemos a considerar el dolor y las cicatrices como algo a superar y a olvidar, en cambio en otras culturas, en otras sensibilidades, esas cicatrices son motivo de orgullo por que significan precisamente una superación, una resiliencia. Y para mi este libro es un acto de resiliencia.

El poeta y místico Sufí del S.XIII RUMI decía: Es a través de las cicatrices, que entra la luz. Y ese ha sido el cometido de Veronique con Demolición. 

 Joan Fontcuberta 

VERONIQUE CHAPUY

Jalisco, MéxicoHa cursado estudios de fotografía en varios programas: Bachelor in Photography, Art Institute of Austin, Austin, TX, USA; Taller de Curaduría con Gonzalo Ortega, LivingArtRoom, Monterrey ; Artes y Percepción con Luc Delannoy, Escuela Adolfo Prieto, Conarte, Monterrey; El libro Fotográfico con Alejandro Cartagena; Autorretrato con Francisco Mata Rosas; Descubriendo nuestras direcciones con Allen Frame; e Incubadora de Fotolibros en Hydra + Fotografía. 

Ha tenido varias exposiciones individuales: Self Appropriation, Museo Centenario, San Pedro Garza García, N.L. (2017); Paris J+2 Tristesse, Galería de la Alianza Francesa de Monterrey (2016); Work in Progress, Galería de la Alianza Francesa de Monterrey (2013); y ha participado en diversas exposiciones colectivas como: Reseña de la plástica Nuevoleonesa, Casa de la Cultura de Nuevo Léon (2016); Walks, Revisión Fotógrafos de Nuevo León (2015); Mother Complex, PFC13, Centro de las Artes. Monterrey, N.L.; Studium Punctum, Centro Cultural 360 Vía, Monterrey, N.L. (2015); Mamá Papá, Colectivo Trece, Galería Bicentenario, Hermosillo, Sonora. Ha recibido varios reconocimientos, entre ellos: Seleccionada para la Revisión Fotógrafos de Nuevo León, Monterrey (2017); Seleccionada para el programa de Incubadora de Fotolibros, Hydra + Fotografía (2016). 

DEMOLICIÓN 
Fotolibro

Te invitamos a conocer el fotolibro Demolición de Veronique Chapuy, publicado en 2018 por INFRAMUNDO, proyecto editorial de HYDRA.

OBRA DE VERONIQUE CHAPUY

En Hydra te ofrecemos obra de Veronique Chapuy a la venta.
$150.00
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