FOAM X HYDRA
Nelson Morales y Diego Moreno

12/02/2020 - 12/03/2020

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ANA CASAS BRODA
CURADURÍA

Foam da la bienvenida a Hydra, una joven plataforma fotográfica con sede en la Ciudad de México, para una presentación colaborativa de jóvenes talentos de México en Foam 3h.

Desde talleres sobre la elaboración de libros hasta la organización de exposiciones, Hydra organiza una serie de actividades relacionadas con la fotografía, estableciendo una vibrante red de fotógrafos contemporáneos en el proceso. Foam e Hydra presentan el trabajo de dos jóvenes talentos de la fotografía mexicana: Nelson Morales (1982) y Diego Moreno (1992). La compleja historia de México ha creado una sociedad igualmente compleja. Con el tiempo, ha absorbido varias culturas y tradiciones diferentes, ha combinado fuertes valores católicos con creencias de otras religiones, y ha mezclado influencias de culturas extranjeras con costumbres indígenas prehispánicas. A través de la fotografía, ambos artistas visualizan y cuestionan las nociones de identidad a través de exploraciones personales y culturales en su propio entorno local.
Foam X Hydra es la primera de las tres colaboraciones que tendrán lugar en 2017, en las que participarán plataformas fotográficas de Ciudad de México (México), Lagos (Nigeria) y Yogyakarta (Indonesia), cada una de las cuales opera en un escenario artístico local específico. 

La iniciativa ofrece a Foam la oportunidad de presentar a jóvenes talentos de diferentes contextos culturales y de investigar las novedades en los discursos sobre fotografía local en todo el mundo.
México ha experimentado recientemente profundas transformaciones sociales, políticas e ideológicas. Generaciones expuestas a imágenes en la vida cotidiana, en la prensa, en los medios de comunicación, que reconfiguran el imaginario colectivo de manera sorprendente y aún impredecible. 

Estamos asistiendo a un discurso fotográfico más vibrante que nunca. La fotografía mexicana contemporánea presenta un vasto panorama, extraordinariamente rico en términos de calidad y temática, creado por fotógrafos de prácticamente todo el país. Cada año, nuevos jóvenes fotógrafos emergen con proyectos interesantes y singulares.

La sociedad mexicana ha sido históricamente compleja, compuesta por diferentes culturas y tradiciones, con raíces en una poderosa corriente prehispánica y un gran número de grupos étnicos que existían antes de la llegada de los españoles. 
En la vasta expansión del territorio mexicano encontramos creencias católicas, otras religiones, hábitos y costumbres prehispánicas perdurables e influencias de otras culturas que se han mezclado con la población indígena a lo largo de la historia. El doble juego de conquistado y conquistador, sujeto y gobernante, marginación y resistencia ha sido constante desde la conquista española. 

El orgullo de los pueblos indígenas de México y su arraigado sentido de pertenencia a un país en gran parte clasista, donde los mestizos ostentan el poder, también se asocia al tema de la tecnología como instrumento de dominación.  

La democratización social que surge del auge de Internet, las redes sociales y los dispositivos móviles ha ido invadiendo gradualmente la vida cotidiana. Tomar una fotografía con un teléfono celular, compartirla en la red, enviar mensajes de texto, chatear: todo esto se ha convertido en parte de la vida incluso en las comunidades más aisladas.  
Desde las aldeas seri en el norte de Sonora hasta la selva lacandona en el sur, los jóvenes de todo México utilizan los teléfonos móviles y Facebook, toman selectos e intercambian imágenes, compartiendo sus vidas en tiempo real con personas de otros lugares.

Este despertar de los usos contemporáneos de la fotografía ha permitido a los individuos de comunidades remotas de México apropiarse del medio y articular un discurso sobre su propia realidad. En el mismo sentido, el acceso al trabajo de fotógrafos tanto establecidos como aficionados de todo el mundo ha permeado las formas en que los fotógrafos mexicanos ven y producen su trabajo: las influencias contemporáneas son un flujo y reflujo constante. Anteriormente, sólo quienes podían visitar museos y bibliotecas en otros países tenían acceso a esa información. Entre las generaciones más jóvenes, la estética de los fotógrafos internacionales está ahora orgánicamente amalgamada dentro de las imágenes de los mexicanos, integrada en sus formas de ver, mezclada, asimilada y reinterpretada en sus discursos

Nelson Morales

GUARDIANES DE LA MEMORIA

Diego Moreno es un joven fotógrafo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que ha desarrollado una poderosa obra que reflexiona sobre la identidad, individual y colectiva. Se adentra en su cultura y su familia, y crea series que se mueven entre la fotografía escénica y la documental, creando un cuerpo de trabajo único y fuerte.  

Su serie Guardianes de la memoria se originó con los panzudos mercedarios, los robustos guardianes del barrio de la Merced en San Cristóbal de Las Casas en Chiapas. Los panzudos representan a los pecadores: cuantos más pecados tenga que expiar una persona, más grande y feo será su atuendo, mejor para curar sus pecados. Estas figuras anuncian la fiesta de Nuestra Señora de la Merced y la acompañan, purificándose en el proceso. La anunciación se hace al pasar la figura de la Virgen María, llevada a hombros de sus portadores, con un séquito de aztecas, católicos y moros montados a caballo, vestidos de árabes y con el rostro pintado, representando a los musulmanes que invadieron y ocuparon España entre 702 y 1492.

Diego Moreno integra esta imaginería ancestral con la exploración de su historia familiar, transformándola en un espacio habitado por figuras conectadas por pesadillas y miedos, como símbolos de la reflexión del fotógrafo sobre sus orígenes personales y culturales. Moreno explora los túneles de representación del espacio doméstico como un lugar plagado de fantasmas que evocan la inquietante historia de su familia, fusionándola con las tradiciones prehispánicas y las visiones apocalípticas de la religión católica. Su obra da un nuevo significado a la intrincada maraña de lo oculto y lo visible, el subconsciente individual y el colectivo, en el complejísimo mapa de las culturas y creencias coexistentes en el México contemporáneo.
En México también encontramos un gran número de fotógrafos que trabajan con sus propios cuerpos, su sexualidad y temas relacionados. Desde diferentes perspectivas, exploran y cuestionan radicalmente las nociones de identidad, el cuerpo, la belleza física, la homosexualidad y los lazos familiares. Visiones transgresoras que exponen la mirada del espectador y traicionan la complejidad de sus propios prejuicios y miedos. Visiones atrevidas que transmiten un potente pulso de energía interior que sube a la superficie, exponiendo venas y tejidos que dan forma al deseo y a la vida y reconfiguran las identidades.

Nelson Morales (n. 1982) proviene de una familia tradicional de un pequeño pueblo del Istmo de Tehuantepec en Oaxaca. Su trabajo se centra en los Muxhes de su comunidad: una antigua y socialmente aceptada tradición de hombres que asumen roles femeninos en la sociedad. La cultura zapoteca en Oaxaca acepta la homosexualidad, dándole un papel activo y una mayor aceptación en la sociedad que en cualquier otro lugar de América Latina. Los Muxhes están integrados orgánicamente en el tejido social y económico de la comunidad. Se dice que son una "bendición", ya que a menudo constituyen la base de la economía familiar, trabajando como peluqueros, bordadores, camareros en las cantinas o vendedores en el mercado. También se quedan para cuidar a los padres ancianos cuando otros niños se han ido de casa y se han casado. En un México mayoritariamente machista, y en un momento en que las cuestiones relativas a los transexuales están en la vanguardia de la reflexión y el debate, las exploraciones de artistas como Nelson Morales adquieren un valor especialmente importante, generando una mayor comprensión de la dualidad como una característica mexicana profundamente arraigada.

MUXES

Nelson Morales ha pasado muchos años trabajando en esta serie; ha evolucionado y cambiado con el propio autor. Seducido por la atracción contradictoria y el conflicto que los Muxhes despiertan en él, Morales comenzó un largo viaje explorando su propia identidad que ha transformado su forma de fotografiar, su reflexión sobre la representación y su propio papel en el cuerpo de la obra. Morales aborda el proyecto en curso como parte de una búsqueda personal de identidad, entrelazando las imágenes feminizadas de los Muxhes con aspectos de su propia sexualidad.

Poco a poco comenzó a ser parte de las imágenes y ahora se acepta a sí mismo como un Muxhe. Morales decidió usar la fotografía como una performance para crear y recrear su relación oculta con la sensualidad muxhe, con el objetivo de descubrir su propia sensualidad. Las imágenes son provocativas, eróticas, kitsch, y siempre desafían al espectador - este elemento provocativo es el núcleo del papel sexual y social de los propios Muxhes. Hay una tensión constante entre nuestras nociones de belleza y las formas políticamente correctas de abordar la sexualidad. Las imágenes nos confrontan con formas extremas de representar la feminidad, la sexualidad, la belleza y el género y cuestionan nuestras propias nociones y prejuicios. La visión de Morales aborda la mezcla cultural entre las formas prehispánicas de tratar la identidad y la sexualidad, la estética de la cultura zapoteca que se funde con el pop y las imágenes contemporáneas de las películas y telenovelas mexicanas, no sólo en el ojo del fotógrafo sino en el de los propios Muxhes. Con este creciente cuerpo de trabajo, Morales plantea preguntas sobre la homosexualidad, los travestis, los Muxhe y la identidad Zapoteca en un mundo globalizado.
La fotografía en México: un país cambiante, que se cruza con un medio que se adapta y transforma a una velocidad vertiginosa. En los últimos años, tanto la producción como la circulación de la fotografía han crecido exponencialmente en México. 

Nelson Morales y Diego Moreno forman parte de una nueva generación de fotógrafos que reflexionan sobre este complejo y fértil panorama, que ha detonado nuevas y atrevidas formas de construcción del discurso fotográfico. Rompiendo con la tradición de documentar la "otredad" desde el punto de vista habitual en la fotografía mexicana, su trabajo explora su propio entorno, su historia, sus tradiciones y sus temas personales con una forma de utilizar el medio que integra el discurso fotográfico contemporáneo de una manera muy orgánica.

Nelson Morales

DIEGO MORENO

San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México. De manera formal inició en 2012 sus estudios de fotografía en el Gimnasio de arte Chiapas. En 2014 Cursó el Diplomado en Fotonarrativa y nuevos medios becado por la asociación World Press Photo. Egresado del Seminario de fotografía Contemporánea 2015 del Centro de la Imagen y del Centro De las Artes de San Agustín, Etla, Oaxaca. Ha recibido distintos premios alrededor del mundo como son: El Premio Iberoamericano de Fotografía POY LATAM 2019; El Premio Internacional de la Imagen FINI 2019; El Young Talent Award de la Quinta bienal Africana de fotografía den Etiopia; El LensCulture Emerging Talent Award 2018 y la X Bienal Puebla de los Ángeles en México, 2015. 

NELSON MORALES

Unión Hidalgo, Oaxaca, México, 1982. Estudió fotografía en Fotoensayo y PFC: Programa de Fotografía Contemporánea (2013), además de recibir un taller del fotógrafo francés Antoine D'Agata. En 2013 realizó una exposición individual de su serie Sueños en Ciudad de México y ha participado en numerosas muestras colectivas. Fue ganador de un concurso de fotografía organizado por el Canal 11 (Instituto Politécnico Nacional). Su obra forma parte de la colección de la Fundación Televisa, la colección privada de Allen Blevins, director de la colección del Bank of America Merill Lynch, entre otras colecciones públicas y privadas.